GERMINADOS

¿Qué son los germinados?

Los germinados son uno de los pocos alimentos que ingerimos cuando aún están vivos, lo cual aumenta enormemente su valor nutricional.

Las semillas germinadas son brotes llenos de vitalidad. Su excepcional cantidad de nutrientes las hace indispensables en una dieta sana, además de aportar su sabor a numerosos platos.

El contenido nutricional de las semillas germinadas es equiparable al de las frutas y verduras, pero las superan en cuanto a su riqueza enzimática y en clorofila, muy importante por su acción antianémica, revitalizante y antitóxica. Todo ello los convierte en alimentos completos que pueden contribuir a corregir las carencias de la alimentación moderna.

Los germinados son únicos ya que están disponibles en cualquier época del año y en cualquier lugar del mundo. Su ciclo de cosecha es de tan solo una semana y su rendimiento muy grande. Con un solo kilo de semillas de alfalfa se producen entre 10 y 14 kilos de germinados frescos.

Propiedades nutricionales

Las propiedades nutricionales de los germinados son altísimas
Por ejemplo en cuanto a proteínas, los germinados de alfalfa, girasol y rabanito poseen un 4%, mucho más que muchas verduras. Los germinados de soja o de guisantes, con un 27% de proteína son comparables al porcentaje de la carne, la leche y los huevos, pero sin el gran contenido en grasa.

Los germinados de cereales y algunas semillas como el trigo y las pipas de girasol, son ricos en grasas. Mientras la grasa de la harina y el germen de trigo se enrancian muy rápidamente, las grasas en los germinados duran semanas. El tan afamado aceite de germen de trigo es roto en fracciones de ácidos grasos esenciales de los cuales más de un 50% es Omega 6. Mientras que el aceite de girasol es la mejor fuente de ácidos omega 6, los germinados de girasol hacen esas grasas más digestivas y asimilables.

Propiedades terapéuticas

Los germinados son sobradamente conocidos porque ayudan a prevenir enfermedades.

  1. Favorecen los procesos de desintoxicación y depuración.
  2. Fortalecen el sistema inmune.
  3. Combaten la acción de los radicales libres.
  4. Estimulan la secrección del páncreas.
  5. Facilitan la digestión al activar los procesos de regeneración y desinflamación del aparato digestivo.
  6. Mejoran el funcionamiento intestinal y fortalecen la flora intestinal.
  7. Rebajan el índice de colesterol.

Favorecen en general el metabolismo por su acción reconstituyente.

Los Germinados a lo largo de la Historia

Los germinados se consumen desde épocas muy remotas por sus cualidades nutritivas y terapéuticas. Ya en el año 3000 antes de Cristo, los germinados se utilizaban en China con fines terapéuticos y alimenticios. Hay evidencias de que también formaron parte de la dieta de otras antiguas civilizaciones orientales. Sabemos que llegaron a Occidente hacia el siglo XVIII y que se utilizaron primero como remedio para combatir el escorbuto y más tarde como alimento.

Mientras que los germinados han estado siempre presentes en la dieta de muchos países asiáticos, en Occidente no fue hasta los años 70 cuando los brotes empezaron a despertar el interés de un amplio sector de la población debido a sus excepcionales cualidades nutritivas. Actualmente, podemos encontrar germinados en supermercados y fruterías de todo el mundo.

Un alimento vivo y nutritivo

Son un alimento vivo, cuyo valor nutritivo sigue aumentado hasta el momento de ser consumido. Las vitaminas de la semilla germinada se multiplican hasta un 600% durante la germinación. Los germinados tienen los mismos componentes que las verduras y legumbres, pero en mayor proporción. Por ejemplo, la lenteja antes de germinar contiene un 0,43 % de vitamina B12 y al cabo de 4 días de germinación un 2,37 %.

Además de su alto valor nutritivo, los germinados ecológicos son el alimento menos contaminado que existe, por dos razones: porque solo germinan las semillas de buena calidad y porque no se utilizan abonos químicos ni pesticidas en el proceso de cultivo.

Beneficiosos para la salud

Los germinados frescos poseen excelentes propiedades terapéuticas:

  • Su inclusión en la dieta mejora el sistema inmunológico, regenera la flora intestinal y estimula los procesos digestivos.
  • Por su alto contenido en vitaminas y minerales, los germinados son un alimento muy recomendable para los niños y las mujeres embarazadas.
  • Ayudan a desintoxicar el organismo de muchos agentes contaminantes presentes en nuestro medio ambiente.
  • Reducen el colesterol y se utilizan en dietas para el tratamiento de tumores malignos. Por ejemplo, los germinados de brécol son ricos en sulforafano, que según Paul Talalay, de la Universidad Johns Hopkins, de Baltimore, en Estados Unidos, “estimula el organismo al producir enzimas capaces de combatir el cáncer”. Además, reduce la incidencia de tumores de mama, según un trabajo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciencie.
  • Son un alimento predigerido, muy indicado para aquellas personas que no toleren las legumbres cocidas, o personas con estómago delicado, niños y ancianos.
  • Los brotes o germinados tienen muy pocas calorías, por lo que resultan ideales en dietas para perder peso. Por ejemplo, los brotes de alfalfa sólo tienen 18 calorías por cada 100 g.
  • Al ser un alimento integral, los germinados sacian el hambre durante más tiempo.

Cómo comerlos / Aplicaciones culinarias

Es preferible comerlos crudos, ya que en la cocción pierden gran parte de su contenido nutritivo. Se come el brote entero, incluidos raíces y hojas.

Se pueden comer solos o incorporados a todo tipo de platos (ensaladas, bocadillos, tortillas, guarniciones, etc.).

Tienen múltiples aplicaciones culinarias. 

Los germinados de berro, rábano, mostaza, cebolla o fenogreco, utilizados como especias, darán un toque delicioso a cualquier plato.

Cómo germinar

Una de las ventajas de los germinados es que podemos producirlos y conservarlos en casa.
Lo primero que hay que hacer es poner en remojo las semillas unas horas. Como media, con 6 horas bastará. Lo mejor es que sean semillas de cultivo biológico que no hayan sido tostadas o congeladas.
Después de este tiempo, se enjuagan y se ponen en un germinador. El  germinador debe colocarse en un lugar cálido y oscuro.
Será necesario enjuagar los granos al menos dos o tres veces al día. Se puede poner el germinador debajo del grifo unos segundos. Esto lo tendremos que hacer unos 2 o 3 días hasta que empecemos a ver los brotes, si bien el tiempo de germinación depende de la variedad.
Cuando los germinados tengan unos 2 cm de largo, se pondrá el germinado en un sitio luminoso, sin que le de el sol directamente para que las hojas vayan adquiriendo su color verde.

Una vez terminado el proceso de germinación. Los brotes se pueden guardar en la  nevera donde se conservarán sin problema durante más o menos una semana.

En la siguiente secuencia puedes ver el proceso de germinación.

Tan pronto como las semillas entran en contacto con el agua se activa el proceso de germinación. Las semillas aumentan su tamaño y ganan volumen.
Los nutrientes presentes en las semillas comienzan a actuar.
Pequeños germinados aparecen desde el 2º día. El tiempo de germinación varía en cada variedad.
Los germinados están listos cuando tienen 1-2 cm. Las semillas de vegetales tienen raíces largas y hojas verdes. En las judías, semillas y germinado son una misma unidad.

Resultado de imagen de germinados

Fuentes: http://www.germinadosencasa.com

http://www.kimuak.es

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